+34 671 476 891 info@tobba.es

Diez (+3) sitios para tapear en Cádiz y volver (a Tobba)

Actualizado 21/03/2017

Tobba da mucho. Casi todo. Tiene palabras de las mejores, sonrisas del paquete, tiene música como nadie, tiene vientos auténticos y soles que se ponen a la hora pactada. Despacha encuentros inolvidables y sirve conversaciones de verdad, aliñadas con risa de origen certificado, de la que sólo aparece entre amigos o desconocidos/as que te gustaría que lo fueran. Pero hasta los cuerpos más frugales necesitan algo más que sensualidad y belleza para resistir, hasta los mayores bohemios, los más grandes soñadores y poetas, precisan de algún bocado para vivir. Lo suyo es tomar algo rápido, cerca, para poder estar en Tobba, para disfrutar en su terraza, entre sus paredes, de una sobremesa eterna o para alargar la noche hasta que deje de serlo.




Para esos seres que gustan de morder y tragar algo sólido, para los que quieran tomar un buen bocado antes de venir a Tobba, o después de salir de Tobba, o entre medias, aquí hay diez sugerencias de locales que están a menos de cien metros, a menos de cinco minutos de paseo lento. Hay más, estos son sólo algunos de los que nos gustan, algunos de los que creemos que te gustarían.

 

 

1.- Vinos y Tapas Sur.

Calle Fernández Ballesteros. Un obligatorio de Cádiz, un fijo en las quinielas de los disfrutones, un seguro de vida feliz. Pequeño en superficie y grande en cocina. Con recetario cordobés -toque de Arancha, la dueña- igual se puede probar un arroz sublime que alguna delicia de atún, unos lardones de pollo que un magré de pato. Carne, pescado, croquetas, salmorejo, delicias que ni la mejor abuela superaría. Aromas, resultado, calidad y cantidad, precio, contundencia. El surtido de vinos por copas es de los mejores de Cádiz.

croquetas_sur_cadiz

Croquetas de jamón ibérico y espinacas y nueces

atun_rojo-almadraba_sur_cadiz

Morrillo de atún rojo de almadraba a la plancha

huevos_rotos_foie_sur_cadiz

Huevos rotos con foie y jamón ibérico

 

2.- La Atrevida.

Un local veterano que reaparece con nueva propiedad, con nuevo nombre, con otra filosofía. En realidad, y ya es halago, se podría comparar con el anterior en cuanto a oferta pero le queda mantenerla durante tanto tiempo. Eso sí, el formato de sitio es diferente. Aquí hay terraza elevada unos centímetros, justo frente al Océano Atlántico. Chuletón de buey, arroces, solomillo terayaki, buenas recetas con pulpo, pescado… También cuidan el surtido de vino. Una de las novedades más felices del Paseo Marítimo en mucho tiempo.

pollo_ajillo_atrevida_cadiz

Pollo al ajillo

ensaladilla_tortillas_camarones_atrevida_cadiz

Ensaladilla de gambas y tortillas de camarones

chicharrones_de_atun_la_atrevida_cadiz

Chicharrones de atún en manteca

3.- La Calle del Libre Albedrío.

Hace unos meses, una canción llamada ‘Happy’ se convirtió en un éxito mundial, de esos machacones que resulta imposible dejar de oír. En su estribillo decía: “Soy feliz como una habitación sin techo”. Pues imagínate un restaurante sin paredes. Con dos plantas, en una ubicación espléndida frente al mar y con una cocina potente, de carta amplia e inspiración clásica pero revisada. Un lugar luminoso, abierto, espacioso y especial, para un roto y para un descosido, igual para un desayuno soñado que para el aperitivo, el almuerzo y la cena entre amigos, para copa, postre y todo lo que cabe pedir antes o después… A tu bola (neologismo sinónimo de “libre albedrío”).

tataki_retinto_libre_albedrio_cadiz

Tataki de retinto

ensalada_atun_sandia_libre_albedrio_cadiz

Ensalada de atún y sandía



4.- La Marea.

La capital del Paseo Marítimo, la plaza del pueblo si esta zona de Cádiz fuera un cantón independiente. Una terraza obligatoria, de las de saludar, ver y dejarse ver. Personal veterano, con todos los tiros dados, numeroso, activo, local de siempre, eterno. Años de prestigio social y gastronómico a base de arroces legendarios, jornadas de atún, uno de los mayores surtidos en calidad y cantidad que pueda encontrarse en la ciudad cuando hablamos de pescado, marisco, ensaladillas. Cambian mucho la carta, hacen minicartas temáticas o jornadas constantemente. Si eres de la ciudad ya lo conoces y querrás volver. Si no lo conoces, yo sólo te digo que deberías.

langostinos_cocidos_la_marea

Langostinos cocidos

atun_semicurado_la_marea

Semicurado de atún rojo en aceite de oliva

 

 

 

5.- ArteSerrano.

Hermano gemelo del anterior en cuanto a trayectoria y prestigio, más grande, con salones inmensos (para lo que se estila en una ciudad donde todo es tan pequeño). Una carta extensa como ‘Guerra y paz’, tanto en tapas como para sentarse. Más orientado a carnes, verduras, guisos, recetas clásicas revisadas con un aroma rural, de monte, de siempre. Populoso y ruidoso, para los que gusten de locales vivos, con matrimonios veteranos que llevan años parando por allí. En fechas señaladas cuesta encontrar sitio, pero puedes volver al Tobba e intentarlo más tarde.

lomo_manteca_arte_serrano_caiz

Lomo en manteca

parrillada_verduras

Parrillada de verduras de la huerta de Conil

pimientos_asados_arte_serrano_cadiz

Pimientos asados



6.- El Duque de Acacias.

Un bar de guardia como los que ya no quedan. Igual coincides con media plantilla del hospital contiguo que con la Policía que pide café para resistir el turno. Un trasiego permanente desde antes del amanecer hasta más allá de medianoche. Desayunos estándar y serios. Con unas pocas tapas fundamentales, unos vinos básicos, la cerveza de emergencia, sus bocatas y todo lo que, a la hora de la verdad, necesita un ser humano de un bar. En la barra, para colmo, está Alejandro Millán, un veterano con galones que las ha visto de todos los colores y pelajes, curtido y divertido, casi secreto pero imprescindible para entender Cádiz.

tortilla_patatas_duque_acacias_cadiz

Tortilla de patatas



7.- La Marmita.

En la calle Santa Teresa, una de las revelaciones de la temporada. Estos días cumple un año. Un joven chef salido de la brillante e inagotable cantera de la Escuela de Hostelería de Cádiz se embarcó en un proyecto que el bocaboca ha lanzado al éxito absoluto. Carta media en extensión y altísima en calidad. Producto excelso de la provincia con sus distribuidores identificados (que si atún de Gadira, que si ternera de Paco Melero de Vejer… Todo visible, con papeles). La cocina coge unos productos asombrosos y los retoca lo justo para ser fiel a su calidad pero dejar un enorme recuerdo por su originalidad. Tiene un saloncito subterráneo de lo más recomendable para hablar de vuestras cosas. Sean las que sean, seáis quienes seáis.

Carrillada guisada

croquetas_la_marmita-cadiz

Croquetas

pulpo_la_marmita_cadiz

Pulpo con cachelos

pan_bao_la_marmita_cadiz

Pan Bao de ibéricos, huevo de codorniz y parmesano

 

 

 

8.- Tataki.

En la calle Muñoz Arenillas, un japonés particular. Hacen todas las variantes de sushi de forma exquisita pero, además, tienen mucho, mucho más. No es habitual una carta de ese tamaño en los japos de la provincia. Pastas, ensaladas, sus versiones de empanadillita, su pato… Exquisito y muy apañado de precio para lo que suele costar ese género tan exigente. El local no es muy grande y la calle anda un poco desangelada desde que los vecinos impusieron la ley del descanso pero merece mucho la pena la visita reincidente. Funcionan muy bien a domicilio pero no estamos hablando de irnos a casa ni por asomo.

 

 

9.- Nebraska.




Muñoz Arenillas con Brasil. Otro de toda la vida. Tortillas como ruedas camión (de grosor, nunca de sabor), su célebre carne en salsa, sus frituras, un catálogo de tapas de siempre que miles de gaditanos se saben de memoria y que son como de casa. Bueno, en realidad es que son miles y miles de familias las que se lo han montado en su salón porque sirven mucho para llevar, to take away. Fidelidad inquebrantable de cientos de clientes y vecinos desde hace décadas. Local pequeño. Para ir a Tobba, o para volver a Tobba, es mejor coger por las calles Doctor Fleming y Uruguay. Ese atajo te pone a minuto y medio andando si vas despacio. Venga, vale, de nada.

 

 

10.- Bar Bohemia.

Avenida Ana de Viya (frente a colegio Reyes Católicos). Como el de antes, maternal, hogareño, doméstico, pero a lo grande, casi de lujo pero amable, con un nivel de surtido y de calidad aún más alto. Su tapero reluciente es una tentación. Especialmente brillantes las siempre difíciles tapas frías. Escamonado, cuidado, muy recomendable, espléndidamente atendido por la familia -gran relevo generacional- y un personal numeroso. Con salón superior, merece la pena probar lo que van cambiando casi cada día. Pescados a la roteña, caballa en adobo, tortilla legendaria, diaria y omnipresente, carnes, cocina adorable ofrecida con una gran amabilidad. También interesante el surtido de vinos.

(+1)

Burger Chop. En la calle Brasil. Vamos a dejarnos de chorradas, deja de contar calorías como si pudieran contar los días que te quedan. Sí, estamos hablando de un quitahambre, sí a deshoras, sí, de barrio, pequeño y canalla, sí, ajeno al glamour y la elegancia sí, qué pasa. Hamburguesas gigantes de súper, perritos de los que provocan chistes manidos, todo con su queso separado del plástico in your face. Hablamos de patatas fritas, hipercalóricas y brillantes, como los cuerpos que te gustan cuando sudan. Venga ya, no me vengas con vegano ni vegano, con microbióticos. Ya irás al gimnasio el lunes, o el otro. Tienes hambre, ellos lo saben y tiene un changüi de pollo para reconciliarte con la vida. De algo hay que morir pero, sobre todo, de algo hay que vivir. Si puede ser de placer puro, mejor. A ver si vas a querer morirte con todos los órganos intactos como si fueran a devolverte la fianza por entregarlo en buen estado.

(+2) A Plomo Cádiz.

A menos de 50 metros de Tobba está una de las sensaciones de la temporada. A las expectativas creadas con su apertura se ha sumado la esplendorosa confirmación. La inmensa mayoría de los que van salen encantados. Y es que se trata de un gran ejercicio de equilibrio. Entre restaurante creativo y bar de mercado, entre elaboración y producto, entre juventud y experiencia, entre restaurante de lujo y bar cuidado, de altos vuelos. Carlos Martínez y Moncho Álvarez han pasado por algunas de las mejores cocinas de la ciudad y ahora abren la suya. También de las mejores. Buena atención en sala, un ambiente acogedor, espléndida selección de vinos y… A disfrutar. Versiones asombrosas de platos de siempre: pescados sedosos, ravioli con relleno singular, otros huevos a la flamenca, risotto para abrazarlo… Por mencionar unos pocos entre una veintena de propuestas memorables. A las que hay que añadir postres de vicio. Usted sabrá si va. Nosotros, cada vez que podemos, nos acercamos desde Tobba. Con la ventaja de que está a la vera y luego se puede volver a la mejor terraza de Cádiz, para la sobremesa.

(+3) La Parrilla de Matilde.

Una de las empresas más veteranas de cocina argentina (pero no son bonaerenses) en Andalucía puso sede en el Paseo Marítimo. Está a unos cien metros de Tobba, por el Paseo Marítimo, sin alejarse de la arena, por la acera ancha que pasa bajo el hotel Playa Victoria. La Parrilla de Matilde pertenece a la cadena que también tiene, en el casco antiguo, locales que triunfan hace muchos años, sin pausa, como Abuela Elfrides y El Mesón de las Américas. La carne, obvio, es la estrella. Todos los cortes posibles de muchas variantes de ternera y cerdo, en tapas, en platos, en parrilladas para compartir. También toques italianos y andaluces. Para tapear o comer a la vikinga manera, hasta no poder más. Propuestas sencillas pero bien tratadas, en un local amplio, con dos alturas, que ocupa un espacio que fuera mítico en los 70 y 80 como cafetería para adolescentes, jóvenes y mayores: el Savoy. Carta muy amplia, en bebidas y comida, para distintas horas, también para copas largas, café, hasta para desayunar, es un todo terreno. En el centro del verano gaditano. Es difícil pedir más.